En junio de 2003, la Comisión Europea aprobó la Comunicación sobre la Política Integrada de Productos (PPI), con el objetivo de reducir los impactos medioambientales de los productos y servicios a lo largo de todo su ciclo de vida. En este contexto y para tratar de definir aquellos ámbitos prioritarios de actuación, se llevó a cabo el estudio EIPRO (Environmental Impact of Products).
Este estudio, que finalizó en mayo de 2006, trataba de analizar el impacto ambiental de todos aquellos bienes y servicios que se consumían en Europa. El estudio mostró que los productos de tres determinadas áreas de consumo - comida y bebida, transporte privado y Edificación - eran responsables del 70 al 80% de los impactos medioambientales del consumo privado y representaban el 60% del gasto de consumo en total.

Por consiguiente, las conclusiones del estudio EIPRO sugirieron iniciar un análisis más profundo de los productos de estos tres grupos. El estudio relativo al sector de edificación tuvo por título IMPRO-Building, fue desarrollado por el Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS) del Joint Research Center (JRC) de la Comisión Europea y publicado en Junio de 2008.
Algunas de las principales tendencias que el estudio ha detectado en el sector en los últimos años son:
- El incremento del consumo de material
- El incremento del tamaño de las viviendas y reducción del nº de ocupantes
- La menor densidad de las ciudades y una mayor expansión de los núcleos habitados
- Un mayor consumo energético en la fase de uso