Otro factor a considerar es la artificialización del suelo. En la actualidad, a causa de la acción urbanística, más del 6,5% del suelo vasco ha sido alterado. Sólo en el periodo 1994-2005, la superficie total artificializada en la CAPV ha aumentado un 25%.
Será por tanto necesario evitar el consumo de suelo que conllevas los desarrollos de baja densidad, introduciendo densidades edificatorias más altas en aquellos suelos más apropiados para ello.
La recuperación de espacios degradados será una forma de disminuir la artificialización del suelo.