“No todo aquello que es muy útil vale mucho (el agua, por ejemplo), ni todo lo que vale mucho es muy útil (un diamante, por ejemplo)”. Esta frase refleja no uno sino dos desafíos de aprendizaje muy importantes a los que la sociedad actual se enfrenta.
Prefacio del informe de la iniciativa TEEB (The Economics of Ecosystems and Biodiversity, por sus siglas en inglés), citando a Adam Smith, 1776
En marzo de 2007, los ministros de medio ambiente del G8+5, impulsados por el ambiente de cambio político y de acción generado por el informe Stern sobre las repercusiones económicas del cambio climático, señalaron la necesidad de poner en marcha un proyecto similar al informe Stern sobre las consecuencias económicas de la pérdida de la biodiversidad y del deterioro de los ecosistemas.
El estudio de La Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad (TEEB), dirigido por el economista y banquero del Deutsche Bank Pavan Sukdhev, pretende medir el valor económico de la naturaleza y proporcionar una metodología y recomendaciones para internalizar el valor real de bienes y servicios de los ecosistemas en los sistemas económicos y en los precios de mercado, a escala europea. En particular, este informe se dirige a:
- Reconsiderar las subvenciones actuales, teniendo en cuenta su impacto sobre las prioridades futuras.
- Poner en valor ciertos bienes y servicios de los ecosistemas no reconocidos actualmente y asegurar que los costes de los daños a los ecosistemas se contabilizan mediante la creación de mercados nuevos y la promoción de herramientas políticas adecuadas.
- Repartir los beneficios de la conservación.
- Medir los costes y los beneficios de los bienes y servicios de los ecosistemas.