El impulso de una política de gestión medioambiental y el compromiso de su personal han permitido a Guardian Llodio Uno, S.L. lograr, año tras año, importantes resultados de mejora ambiental. Varios de estos resultados han sido recogidos en la publicación de Ihobe "PYMES en acción: 90 buenas prácticas ambientales".
La empresa Guardian Llodio Uno, S.L., ubicada en Llodio y dedicada a la producción de vidrio plano flotado y vidrio impreso, fue fundada en 1934. Esta empresa forma parte de la multinacional estadounidense Guardian Industries y fue una de las primeras organizaciones que obtuvo la Certificación Ekoscan, aunque ya contaba con una larga trayectoria en la incorporación de criterios ambientales a su actividad diaria, en un esfuerzo por aunar crecimiento económico y desarrollo sostenible.
Han sido numerosas las mejoras ambientales adoptadas por Guardian Llodio Uno, S.L. en su proceso productivo, y algunas de ellas han sido recogidas en la reciente publicación de Ihobe "PYMES en acción: 90 buenas prácticas ambientales" que reúne la exitosa experiencia de más de 50 organizaciones que al igual que Guardian Llodio Uno han aplicado la metodología EKOSCAN.
Las acciones implantadas en Guardian Llodio Uno, S.L. recogidas en esta publicación detallan cómo han logrado alcanzar resultados sustanciales en la reducción de la generación de residuos peligrosos y embalajes, e incluso optimizar el aprovechamiento de la materia prima.
En el caso de los residuos peligrosos, la colaboración con el proveedor ha posibilitado la reutilización de los envases en los que suministra la materia prima, lo que permitió a Guardian Llodio Uno, S.L. reducir anualmente en más de 5.500 los kilogramos de envases que debía gestionar como residuo peligroso. Además de lograr reducir en más de un 88% la generación de estos envases, la medida implantada ha supuesto para Guardian Llodio Uno, S.L. unos ahorros anuales de 2.016,00 €.
En cuanto a la reducción del consumo de embalajes de madera, la implicación del personal y, especialmente, la labor desarrollada por los grupos de mejora, facilitaron la implantación de un nuevo hábito en la empresa consistente en sustituir estos embalajes por otros metálicos que fueran retornables. Esta nueva forma de trabajo les ha permitido reducir en un 21% su consumo de embalajes de madera y, además, instaurar la dinámica de reutilización de los embalajes.
Finalmente, otro de los objetivos definidos por esta empresa dentro de su Sistema de Gestión de la Mejora Ambiental fue la optimización del consumo de la materia prima. Concretamente, en el proceso productivo se generaba un excedente anual de materia prima de más de 75.000 kilogramos que eran enviados a vertedero. Para evitar esta pérdida de materia prima decidió introducir una serie de modificaciones en su proceso productivo de forma que pudiese reintroducir los excedentes en el proceso. Con ello, la empresa ha logrado el aprovechamiento al 100% de la materia prima y aunque precisó realizar una inversión de 18.030,00€, los ahorros anuales superan los 5.600,00 €, lo que supone una amortización de la inversión en poco más de 3 años.